Es la pesca ilegal de este crustáceo. Sin respetar los protocolos de pesca sustentable. Esta actividad amenaza la sostenibilidad de la especie y afecta la economía de los pescadores legales. Lo más importante es que altera los ecosistemas marinos de los arrecifes.
En Yucatán y Quintana Roo la veda es de marzo a junio. Durante ese tiempo está prohibido capturar langosta.



